Dato Curioso

Por qué la Biblioteca Central de la UNAM es Única en el Mundo.

El Secreto de las Piedras de Colores.

Cuando caminas por las Islas de Ciudad Universitaria, es imposible no detener la mirada en el mural más grande del mundo. Sin embargo, lo que muchos aspirantes que acuden a su proceso presencial no saben, es que la Biblioteca Central de la UNAM no está pintada. Cada color que ves es, en realidad, un mapa geológico de México.

El arquitecto y artista Juan O’Gorman decidió que el edificio no debía tener ventanas tradicionales para proteger los libros de la luz solar. Pero el verdadero desafío fue el mural titulado Representación Histórica de la Cultura. O’Gorman se negó a usar pintura porque sabía que el sol de la Ciudad de México la desvanecería.

En su lugar, recorrió el país para recolectar más de 150 tipos de piedras y minerales. Desde rojos de Guerrero hasta verdes de Oaxaca, cada pieza fue colocada como un mosaico eterno. El único color que no pudo encontrar de forma natural fue el azul cobalto, para el cual tuvo que utilizar vidrio triturado.

El muro norte de la biblioteca es una oda al pasado prehispánico. Si observas con detenimiento, verás una recreación detallada de la antigua Tenochtitlan. O’Gorman utilizó códices antiguos para asegurar que la disposición de los canales y templos fuera históricamente exacta. Es, literalmente, una lección de historia de 4,000 metros cuadrados.

La biblioteca no es solo estética; es funcionalidad pura. Al ser el proceso de la UNAM consolidado en modo cara a cara para sus trámites, miles de estudiantes utilizan este recinto como su base de operaciones. Su diseño cuadrado y masivo simboliza el conocimiento resguardado, una fortaleza de la educación pública que ha resistido sismos y el paso del tiempo.

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