Dato Curioso

Enero se pinto de blanco este fin de semana.

El pasado domingo, la zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, fue testigo de un fenómeno meteorológico tan inusual como impactante. Una intensa granizada histórica cubrió por completo las icónicas Pirámides del Sol y de la Luna, transformando el paisaje milenario en una escena que parecía sacada de una postal invernal.

Mientras que el sol suele bañar las antiguas estructuras de Teotihuacán, este evento climático tomó a todos por sorpresa. Las imágenes de las pirámides y sus alrededores teñidos de blanco por una capa de granizo circularon rápidamente en redes sociales, generando asombro y admiración entre miles de usuarios. No es común ver uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo bajo tal manto de hielo, ofreciendo una perspectiva única y efímera de su majestuosidad.

Este tipo de granizadas intensas en zonas como Teotihuacán son relativamente raras, especialmente con la magnitud necesaria para cubrir el paisaje de esta manera. Más allá de la belleza visual, el evento también sirvió como un recordatorio de la fuerza impredecible de la naturaleza y cómo puede alterar incluso los paisajes más consolidados por la historia.

Aunque la nieve o el granizo cubren ocasionalmente algunas partes de México, ver las imponentes estructuras teotihuacanas bajo un velo blanco es una imagen que sin duda perdurará en la memoria colectiva y en los archivos visuales del país.

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